Ocho años después de su retiro, el hombre más rápido del mundo confiesa que ahora se cansa subiendo escaleras. Usain Bolt, leyenda del atletismo, vive una vida tranquila, dedicada a sus hijos y lejos de las pistas.
Durante el Mundial de Atletismo en Tokio, entre risas, admitió que está fuera de forma. “Quiero volver a entrenar, pero no es fácil”, dijo. Aunque va al gimnasio de vez en cuando, su prioridad hoy es otra: estar presente como papá.
Planea llevar a sus hijos a Pekín 2027, para mostrarles el lugar donde rompió récords y se convirtió en ícono olímpico. Y aunque los nuevos atletas tienen tecnología de punta, sus marcas siguen intactas. “Somos más talentosos”, soltó con orgullo.
Bolt ya no corre por medallas. Corre por momentos.
