Ser desarrollador independiente ya es un verdadero reto, pero lo que le está pasando al creador japonés Daikichi ya es un nuevo nivel de frustración. que hasta parece cómico (según como lo veas, claro). Steam ha bloqueado el lanzamiento de su nuevo proyecto, un juego de acción vertical en 3D llamado “Wired Tokyo 2007”, bajo el cargo de infracción de propiedad intelectual (PI).
¿El problema? La obra que supuestamente está “plagiando” es otro de sus propios juegos. Todo empezó cuando Daikichi decidió incluir un pequeño guiño a su trabajo anterior dentro del entorno de Wired Tokyo: un juego de cartas de dinosaurios llamado “Dinostone”, lanzado originalmente en 2023. Steam detectó estos elementos y le envió un mensaje contundente: o presenta “garantías razonables” de que tiene los derechos para usar esa marca, o el juego no se publica.
Para Steam, las garantías válidas son básicamente dos, un acuerdo de licencia formal o la opinión legal de un abogado que explique por qué no necesita dicha licencia. Aquí es donde la situación se vuelve complicada por dos razones:
- Por no usar su nombre real: Daikichi publicó Dinostone bajo su seudónimo artístico y no con su nombre real. Ahora se pregunta: “¿De dónde diablos voy a sacar un documento oficial que pruebe legalmente que soy el dueño de un juego de mesa que publiqué en línea bajo un alias?”.
- Sin lana: Como desarrollador indie, contratar a un abogado para emitir una opinión legal está fuera de su alcance. “¿De dónde se supone que va a salir ese dinero con un presupuesto de juego independiente?”, cuestionó en sus redes sociales.
Sin dinero para abogados y sin documentos oficiales que vinculen su nombre real con su alias, Daikichi optó por la vía más lógica (y desesperada): redactó un documento firmado por él mismo donde se otorga permiso a sí mismo para usar todas sus obras originales, incluidos sus juegos de mesa previos.
El documento ya fue enviado a revisión y ahora el futuro de Wired Tokyo 2007 depende de que el soporte de Steam tenga el sentido común suficiente para aceptar que un autor se dé permiso a su propia persona.
