La era en la que las consolas de videojuegos bajaban de precio con el tiempo ha quedado atrás, y Nintendo está sufriendo las consecuencias. Luego de oficializar un doloroso aumento de precio para la Nintendo Switch 2 y sus modelos actuales en mercados clave como Estados Unidos, Europa, Canadá y Japón, el presidente global de la compañía, Shuntaro Furukawa, rompió el silencio para revelar el panorama crítico que enfrentan tras bambalinas.
Durante la última presentación de resultados financieros de la empresa, Furukawa admitió abiertamente que este incremento “no cubre por completo todos los aumentos de costos” que han estado absorbiendo. El directivo confesó que la intención original era priorizar una adopción masiva de la consola, pero admitió de forma tajante que “fue un verdadero desafío seguir soportando el aumento de costos durante un periodo tan prolongado”.
Los verdaderos culpables
De acuerdo con los reportes financieros presentados por la firma, Nintendo llegó a la conclusión de que las variables negativas del mercado global no van a ceder pronto, identificando tres factores críticos que afectarán a la industria a mediano y largo plazo:
La crisis de los componentes: El precio de las memorias RAM está por las nubes debido a la gigantesca demanda de los centros de datos enfocados en Inteligencia Artificial.
La devaluación de la moneda: Un yen japonés sumamente debilitado frente al dólar estadounidense.
Logística e inflación: El constante incremento en los precios del petróleo crudo, lo que encarece la distribución mundial.
Los aumentos fuertes en Occidente entrarán en vigor a partir del 1 de septiembre de 2026:
Estados Unidos: La Switch 2 sube 50 dólares, alcanzando un precio de $499.99 USD.
Europa: El hardware aumentará 30 euros, fijándose en 499.99 Euros.
Canadá: Incrementará 50 dólares canadienses, costando ahora $679.99 CAD.
En Japón el reajuste se aplicó desde el 25 de mayo con un incremento generalizado de aproximadamente 10,000 yenes a todo su hardware. La Switch 2 (versión con bloqueo regional) quedó en ¥59,980 yenes; la Switch OLED en ¥47,980; la Switch estándar en ¥43,980; y la Switch Lite en ¥29,980. Las suscripciones de Nintendo Switch Online en la región asiática también subieron para nivelarse con el resto del mundo.
Furukawa reconoció con total honestidad que lanzar una consola de 500 dólares eleva de forma importante la barrera de entrada para los consumidores. Sin embargo, el presidente de la gran ‘N’ confía en que la única forma de derribar ese obstáculo será mediante la calidad de su software.
“Prepararemos una sólida lista de videojuegos para mejorar el valor de propiedad de la Switch 2. Trabajaremos diligentemente para superar esta barrera”, reportó el ejecutivo.
Nintendo no es la única contra las cuerdas; tanto Sony como Microsoft aumentaron los precios de sus consolas el año pasado. Sony aplicó recientemente un aumento de 100 dólares a la PlayStation 5 debido al “panorama económico global”, lo que significa que la PS5 Digital Edition ha encarecido un 50% ($200 dólares más) desde su lanzamiento en 2020.
Aunque los comunicados oficiales de Nintendo no mencionan explícitamente a América Latina, la realidad es que el mercado de videojuegos en México y otros países latinos depende directamente de la distribución, el inventario y los precios sugeridos para los Estados Unidos. Si la Switch 2 cruzará la frontera norte costando 500 dólares, a ese valor base habrá que sumarle los costos de importación, el IVA y el margen de ganancia de los distribuidores locales. Históricamente, esto se traduce en que una consola de ese precio en EE. UU. termina llegando a los aparadores mexicanos rondando los 11,000 o 12,000 pesos de salida.
